A primera vista, el Toyota Camry de octava generación actualizado no parece dramáticamente diferente de su predecesor, pero obsérvalo más de cerca y los cambios se acumulan. La amplia parrilla del radiador ahora presenta elegantes inserciones decorativas en forma de C disponibles en negro, plata o cromo según el nivel de equipamiento. Las llantas también han sido rediseñadas, aunque la diferencia es sutil a velocidad de crucero.
GR Sport: La Versión Más Fácil de Identificar
La versión que destaca de inmediato es el GR Sport, que reemplaza a la anterior S-Edition. Aunque el emblema “Sport” aquí tiene más de estético que de deportivo, el llamativo exterior bicolor —carrocería rojo brillante con techo negro en contraste— lo hace difícil de pasar por alto en el tráfico. El GR Sport también incluye:
- Luces traseras transparentes
- Marcos de ventanas en negro
- Llantas y molduras en negro mate
- Disponible con dos motores de la generación anterior

Actualizaciones del Interior: Sutiles pero Funcionales
En el interior, el habitáculo del Camry no ha sido renovado por completo, pero Toyota ha realizado algunas mejoras que valen la pena. Los acabados decorativos sobre la guantera han sido renovados, y la pantalla multimedia y las salidas de aire centrales han sido reposicionadas en un diseño inspirado en el RAV4. La pantalla táctil ahora se eleva de forma prominente sobre el tablero en una configuración de 7 u 9 pulgadas.
Los aspectos destacados del interior actualizado incluyen:
- Botones de control físicos a los lados de la pantalla táctil para acceso rápido
- Interfaz receptiva y sencilla que evita complejidades innecesarias
- Apple CarPlay y Android Auto de serie
- Habitáculo espacioso con asientos cómodos y bien perfilados
- Buena visibilidad en todas las direcciones
Los mapas de navegación estándar parecen algo desactualizados, y Toyota recurre a la integración de búsqueda de terceros para compensar la diferencia —parte de la cual aún está en desarrollo—. El ordenador de a bordo, la disposición de los controles del lado del conductor y la sensación de los botones también tienen margen de mejora, pero estas son críticas menores en un interior por lo demás bien equipado.
Nuevos Motores: El Cambio Más Importante Bajo el Capó
La actualización más significativa del Camry se encuentra bajo el capó. Los antiguos motores de cuatro cilindros de aspiración natural han sido reemplazados por la moderna serie Dynamic Force de Toyota, las mismas unidades que se encuentran en el crossover RAV4. Así queda desglosada la gama de motores:
- Camry 2.0 (150 CV) — combinado con un nuevo variador Direct Shift-CVT, que reemplaza al automático de seis velocidades anterior
- Camry 2.5 (200 CV) — conserva un automático de convertidor de par tradicional, ahora actualizado de seis a ocho velocidades
- Camry 3.5 — mecánicamente sin cambios respecto a la generación anterior
Al Volante del 2.0: El CVT Marca la Diferencia
El motor de 2,0 litros combinado con el nuevo CVT ofrece una experiencia de conducción notablemente más ágil. El antiguo automático de seis velocidades era lento para las reducciones de marcha: había una pausa incómoda entre pisar el acelerador y obtener respuesta. El nuevo variador elimina esa frustración casi por completo:
- La respuesta del acelerador es inmediata y predecible
- La salida desde parado es más rápida y suave
- La aceleración a velocidades intermedias de 80–110 km/h es más segura y contundente
- Los adelantamientos en carreteras abiertas resultan más relajados
El tiempo declarado de 0 a 100 km/h pasa de 11 segundos a 9,5 segundos. En pruebas en condiciones reales en una pista de aeródromo, el Camry 2.0 actualizado superó consistentemente a la versión anterior al facelift en dos o tres largos de coche al llegar a los 100 km/h. No es un deportivo, pero la incómoda sensación de falta de potencia en autopista ha desaparecido. La contrapartida: se vuelve algo más ruidoso bajo carga máxima.

Al Volante del 2.5: Ocho Marchas, Mayor Refinamiento
La diferencia entre el antiguo y el nuevo no es tan notable con el 2.5, pero las mejoras siguen siendo tangibles. El motor gana 19 CV y 12 N·m de par respecto a su predecesor, y la unidad A25A-FKS con inyección combinada funciona sin ningún aumento perceptible de ruido o vibración. Las mejoras incluyen:
- Aceleración ligeramente más rápida en toda la gama de velocidades
- Cambios de marcha más rápidos y suaves con el nuevo automático de ocho velocidades
- Mejor comunicación general entre el conductor y el automóvil
Una advertencia: todavía hay una vacilación notable al pisar a fondo desde una velocidad constante, ya que la transmisión trabaja varios cambios de reducción antes de comprometerse con una aceleración fuerte. En carreteras de dos carriles con mucho tráfico de camiones, cambiar la caja de cambios al modo manual y preseleccionar la marcha correcta antes de un adelantamiento resultó ser el enfoque más inteligente.
Neumáticos y Suspensión: Continental, con un Matiz
Ambos coches de prueba rodaban sobre llantas de 17 pulgadas con neumáticos Continental Premium Contact, una marca europea de primer nivel que merece reconocimiento por su comportamiento equilibrado en carretera. Sin embargo, hay una discrepancia notable que conviene conocer:
- Los coches de demostración de prensa anteriores al facelift venían equipados con los más nuevos Continental Premium Contact 6
- Los modelos de producción utilizan los más antiguos Continental Premium Contact 5 (lanzados en 2012)
- Toyota no ha explicado públicamente la decisión de usar la generación de neumáticos más antigua

A pesar de esto, la configuración de la suspensión permanece prácticamente sin cambios, y el Camry 2.0 con llantas de 17 pulgadas hace un mejor trabajo absorbiendo las pequeñas imperfecciones del asfalto —y transmite menos vibraciones a través del volante— en comparación con la versión 2.5 de 200 CV con neumáticos Bridgestone Turanza T005 A de 18 pulgadas. El cambio a Continental mantiene al menos la calidad, aunque no eleva el listón.
Mejoras en Seguridad y Conectividad
El Camry actualizado también aporta mejoras significativas en su paquete tecnológico. El servicio móvil Connected ahora funciona junto con la aplicación Safety Suite, lo que permite a los propietarios monitorear el estado del vehículo de forma remota. El paquete Toyota Safety Sense ha sido ampliado con varias capacidades nuevas:
- Ajuste automático de velocidad en curvas cuando el control de crucero adaptativo está activo
- Reconocimiento de señales de tráfico para adaptar el comportamiento del control de crucero
- Asistencia de centrado de carril para mantener el automóvil en el centro del carril
- Detección de tráfico en sentido contrario en intersecciones durante los giros, con frenado de emergencia si es necesario
Conclusión: ¿Vale la Pena el Camry de Gama Base?
El gran ganador de esta renovación es el modelo base de 2,0 litros. Aunque ambos motores de cuatro cilindros han mejorado, el salto en la conducción cotidiana gracias al nuevo CVT es el cambio más notable de todo el ciclo de actualización. El Camry de gama base ahora es genuinamente competitivo en autopista, no solo sobre el papel.
Algunas razones más para considerar el 2.0 frente al 2.5:
- Es más probable que venga con llantas de 17 pulgadas, que ofrecen una conducción más cómoda que las configuraciones de 18 pulgadas
- El incremento de precio es más moderado —alrededor de 795 $ de media—, lo que refuerza su propuesta de valor
- La capacidad de respuesta del CVT cierra gran parte de la brecha de rendimiento real con el 2.5
Dicho esto, el 3.5 de gama alta sigue justificando su precio si se busca el tren motriz más refinado y el sistema multimedia más reciente. En general, el Camry actualizado es un paquete más completo, y el modelo de gama base finalmente obtiene el tren motriz que siempre mereció.
Esta es una traducción. Puedes leer el original aquí: https://www.drive.ru/test-drive/toyota/60890351bfb1b0352be43948.html
Publicado Julio 07, 2022 • 7m para leer