El Infiniti Q60 es un automóvil con una presencia en el mercado sorprendentemente escasa, y no queda del todo claro por qué Infiniti aceptó enfrentarlo al líder del segmento. Pero nos alegramos de que lo hiciera, porque el BMW Serie 4 necesita realmente un contexto adecuado. Encontrar un competidor alemán digno no es tan sencillo como parece.
Bajo el Capó: Motores y Transmisiones Comparados
Aunque el Mercedes Clase C no está presente en esta prueba, su influencia sigue percibiéndose, porque bajo el capó del Infiniti Q60 se encuentra un motor turboalimentado de 2,0 litros M274 que produce 211 cv, la misma unidad que se hallaba en el Mercedes C 200 antes del facelift. La mayoría de los modelos Benz de este segmento ofrecen 200 cv con tracción total. El Infiniti, sin embargo, combina este motor con su propia transmisión automática de siete velocidades, enviando el par exclusivamente a las ruedas traseras.
Una de las primeras preguntas que surgieron antes de esta prueba fue por qué se emparejaba un BMW diésel de 190 cv con un Q60 de gasolina. La respuesta es sencilla: la única alternativa disponible en la flota de prensa era el M440i xDrive con 387 cv, una potencia muy superior para lograr una comparativa justa con cualquier rival que no sea un AMG C 43.
El diésel sigue siendo la columna vertebral de la gama BMW, y con razón:
- El 420d entrega 400 Nm de par a un precio ligeramente superior al del 420i de acceso con sus 300 Nm
- El consumo de combustible durante las pruebas promedió tan solo 7,1 litros/100 km, frente a los 11 litros del Q60
- Todas las opciones, incluidos los paquetes M, están disponibles para la variante diésel

Diseño Exterior: Controvertido pero Efectivo
Pocos BMW modernos han generado tanto debate en internet como el Serie 4, aunque las cifras cuentan una historia bien distinta. Solo en diciembre de 2020, Europa registró 1.175 unidades del BMW Serie 4 cupé frente a apenas 386 unidades del Mercedes Clase C. Independientemente de si el diseño gusta o no, los diseñadores de BMW lograron exactamente lo que se propusieron: llamar la atención sobre un modelo de nicho. El Infiniti, en cambio, no genera ni polémica ni magnetismo, aunque su estética discreta y no agresiva podría considerarse más atemporal.
Los Argumentos a Favor de un Cupé de Tracción Trasera
Tras haber tenido un BMW Serie 3 cupé (E92, 330i) durante 11 años, incluso como coche de invierno habitual, existe una profunda apreciación por lo que ofrece esta carrocería y que a menudo pasa desapercibida:
- Acomoda cómodamente a cuatro adultos con más espacio trasero que muchos berlinas de mayor tamaño
- Un maletero amplio y bien proporcionado que resuelve con facilidad las necesidades cotidianas
- Discreción máxima: son coches para conducir, no para exhibir
- Los flexibles intervalos de mantenimiento de BMW resultan especialmente económicos para propietarios con bajo kilometraje
El coche de prueba, un 420d blanco con tracción trasera, fue elegido específicamente por su cuadro de instrumentos con esferas de aguja opcional. Un detalle encantador, aunque el paquete M Sport Pure eleva el precio más allá de lo que justifica el equipamiento real.

Confort de Marcha: Los Neumáticos Run-Flat son el Mayor Enemigo del BMW
La generación G22 del Serie 4 (índice G22) supone un retorno a una suspensión más firme tras el más suave predecesor F32, e incluso el nuevo berlina Serie 3 ha perdido parte de su legendaria suavidad. La suspensión del cupé es aún más severa, especialmente con el paquete M instalado.
El coche de prueba monta neumáticos run-flat Continental VikingContact 7 SSR de 18 pulgadas en una única medida (225/45 R18 delante y detrás) del programa de accesorios de fábrica de BMW. El veredicto sobre los run-flat es inequívoco:
- El 420d transmite al habitáculo las imperfecciones del asfalto con una fidelidad excesiva
- Las vibraciones de onda corta y los impactos en juntas de dilatación son mucho más intrusivos de lo que debería esperarse a este precio
- Los ingenieros de BMW señalan que perfiles de neumático más altos en run-flat pueden incluso empeorar el confort debido al área reforzada del flanco
- La mejor mejora que puede hacer cualquier propietario de un Serie 4 es sustituir los neumáticos run-flat por neumáticos convencionales cuanto antes
El chasis con amortiguadores de control electrónico en su estado actual parece calibrado más para los gustos del mercado estadounidense, donde la deportividad se asocia frecuentemente con la rigidez, que para las condiciones de las carreteras europeas.

Asientos y Confort Interior
Históricamente, los asientos de BMW nunca han necesitado período de adaptación. Esa tradición tropieza con los nuevos asientos Sport desarrollados para el G22:
- El respaldo es inusualmente rígido y presenta un perfil poco adecuado para el confort en trayectos largos
- Los apoyos laterales del cojín están situados más hacia afuera que el estándar tradicional de BMW
- El acolchado firme agrava la sensación ya de por sí rígida de la suspensión
Para trayectos largos, el Infiniti Q60 es la opción más cómoda: su asiento distribuye el peso de manera más uniforme, aunque el ajuste del alcance del volante es más limitado. Dicho esto, el interior del Infiniti falla en otros aspectos importantes: su sistema multimedia lleva dos generaciones de retraso y el coche se suministró en un único nivel de equipamiento, lo que obliga a los compradores a aceptar dos pantallas de baja resolución sin alternativas posibles.
Carácter de Rodadura: Q60 vs 420d en Carreteras Reales
El Infiniti fue probado con los mismos neumáticos de invierno Michelin X-Ice (245/40 R19) con los que llegó del concesionario. Aunque el Q60 también es firme sobre baches grandes y juntas de dilatación, sus amortiguadores pasivos están calibrados con mayor acierto:
- Sin vibraciones secundarias ni temblores de alta frecuencia en la carrocería
- El volante está casi completamente aislado de las perturbaciones del asfalto, lo que hace que la marcha parezca más serena de lo que técnicamente es
- Una sofisticada suspensión delantera de doble triángulo (frente a los montantes McPherson del BMW) contribuye a una respuesta más controlada ante impactos bruscos
El precio a pagar es la información de la dirección. La dirección electrohidráulica del Q60 tiende a la insensibilidad: aceptable en conducción urbana, pero un problema real a velocidades elevadas o en superficies inestables. Incluso ante el deslizamiento de ruedas, el peso de la dirección apenas varía, lo que dificulta interpretar el estado del punto de contacto con el asfalto.

Dinámica y Placer de Conducción
Tomar el volante del BMW después del Infiniti resulta genuinamente revelador. A pesar de emplear una dirección eléctrica con relación de desmultiplicación variable, la información del 420d pertenece a otra categoría. Las principales ventajas dinámicas del BMW incluyen:
- Una conexión conductor-neumático notablemente más intensa a través del volante
- Mayor ritmo en curva, principalmente gracias a la confianza que transmite la información de la dirección, y no solo a una cinemática superior
- Comportamiento neutro en curva con una elastocinemática bien calibrada
- Simulación de diferencial electrónico de bloqueo que otorga al conductor mayor control durante los derrapes
- Cremallera de dirección más corta para correcciones más rápidas durante el sobreviraje
Las mediciones de rendimiento se realizaron en difíciles condiciones invernales con neumáticos sin clavos. Los resultados:
- Mejor tiempo de 0 a 100 km/h del BMW 420d: 7,5 segundos
- El Infiniti Q60 quedó aproximadamente una décima de segundo por detrás en la mejor pasada
- La media del BMW a lo largo de los intentos fue marginalmente más rápida
- El Q60 es más pesado y genera 50 Nm menos de par máximo

En la Pista de Hielo: Donde la Filosofía del Chasis Queda al Descubierto
Ambos cupés se desplazaron hasta un autódromo polivalente recientemente reformado que había sido inundado inesperadamente y congelado durante la noche. La superficie helada resultó ser un entorno de prueba extraordinariamente eficaz.
El BMW 420d sobre hielo:
- Respuesta instantánea del acelerador con un retraso mínimo entre la entrada y la reacción del chasis
- Sobreviraje estable y predecible con un generoso ángulo de deslizamiento antes de que sea necesaria la corrección
- El diferencial electrónico de bloqueo hace que los derrapes sean manejables y progresivos
- La corta relación de dirección simplifica considerablemente la corrección de los derrapajes
El Infiniti Q60 sobre hielo:
- La respuesta del acelerador está amortiguada a bajas revoluciones, con una llegada repentina del par por encima de las 2.000 rpm que resulta difícil de modular
- La caja de siete velocidades prioriza los cambios suaves sobre la rapidez, lo que complica el control a baja velocidad sobre el hielo
- Casi tres vueltas completas de volante de tope a tope exigen anticipación y esfuerzo físico
- Más propenso al derrape, aunque el riesgo de un trompo completo aumenta si el ángulo se vuelve demasiado pronunciado
- Una vez encontrado el ritmo, la salida de los derrapes es más suave que en el BMW
- Funciona mejor a velocidades más elevadas sobre el hielo, donde la respuesta del acelerador se vuelve más lineal

El Problema del Motor del Infiniti — y Algo Más Profundo
Optar por el motor de cuatro cilindros turboalimentado M274 de origen Mercedes es, en pocas palabras, un error. Este grupo motopropulsor tiene un historial bien documentado de problemas técnicos incluso en aplicaciones del berlina Q50, y la reprogramación electrónica no ofrece ningún remedio significativo. Sus únicas virtudes reales:
- Niveles relativamente bajos de ruido y vibración
- Un refinamiento aceptable, aunque sin personalidad destacable
El problema de fondo es que la verdadera ambición del proyecto Q60 giraba en torno a la variante V6 biturbo de 400 cv con dirección drive-by-wire. Esa versión resultó demasiado cara, demasiado artificial y, en última instancia, poco competitiva. Lo que queda es un modelo de mercado masivo ensamblado a partir de piezas dispares, donde un chasis logrado queda socavado por un motor anticuado, una dirección insensible y un interior anclado en la década anterior. El conjunto es significativamente menor que la suma de sus partes.

Veredicto: El BMW 420d Gana, con Matices
El cupé BMW 420d es el claro ganador de esta comparativa, aunque no sin reservas. Recompensa a su conductor con una información auténtica, un refinado rendimiento diésel, un interior práctico y bien diseñado, y una dinámica sólida en el mundo real. El motor diésel, en particular, presenta argumentos convincentes como propuesta para la propiedad a largo plazo.
Para sacar el máximo partido al 420d, los compradores deberían considerar:
- Sustituir los neumáticos run-flat a la primera oportunidad: este único cambio transforma el coche
- Prescindir del paquete M Sport o reconsiderarlo con detenimiento: el chasis estándar con amortiguadores convencionales se adapta mejor al uso diario
- Probar los asientos Sport a fondo antes de comprometerse: generan opiniones muy divididas
- Apuntar a especificaciones cercanas a la base: cuanto más próxima a la configuración estándar, mejor es la relación precio-satisfacción
El Infiniti Q60, pese a su bien calibrada suspensión pasiva y su agradable carácter en carretera sobre superficies lisas, queda lastrado por una tecnología que ya resultaba anticuada en su lanzamiento y por un motor que sencillamente no encaja con el coche. Sigue siendo una opción elegante e inofensiva para quien conduce sin prisas por ciudad, pero no va mucho más allá.
Esta es una traducción. Puede leer el artículo original aquí: https://www.drive.ru/test-drive/bmw/infiniti/5fe9e41f39b028cb85530314.html
Publicado Julio 14, 2022 • 9m para leer