Corea del Sur contra Alemania, Hyundai contra Volkswagen: dos de los crossovers compactos más populares del mundo se enfrentan cara a cara. El nuevo Tucson llama la atención con su atrevido diseño, un equipamiento competitivo y un chasis notablemente mejorado. El renovado Tiguan, por su parte, eleva el listón con la precisión y la dinámica de conducción alemanas. Pero, ¿cuál gana realmente? La respuesta podría sorprenderte.
Diseño exterior: el audaz estilo coreano frente a la sobria elegancia alemana
El Tucson causa una fuerte primera impresión en fotografías, pero en persona algunos de sus elementos de diseño no terminan de convencer. La moldura de la parrilla delantera y las luces diurnas pasan desapercibidas, mientras que la tira luminosa LED trasera y el inserto del parachoques con patrón de cuadrícula resultan algo recargados. Cada detalle por separado es interesante, pero en conjunto resultan un poco estridentes. El Tiguan evita este problema por completo gracias a un aspecto más limpio y coherente.
El tamaño es otra diferencia clave entre ambos. El Tucson es notablemente más grande:
- 11,7 cm más largo en total
- 2,6 cm más ancho
- 7,6 cm más de batalla
Junto al Tucson, el Tiguan parece un hatchback elevado al lado de un crossover de gran tamaño. Sin embargo, a pesar de las mayores dimensiones del Hyundai, el espacio extra no siempre se traduce en ventajas prácticas a la hora de entrar y salir del vehículo: las puertas delanteras del Tucson son en realidad más estrechas que las del Volkswagen. Un ámbito donde sí gana el Tucson: sus puertas cubren completamente los paneles inferiores de la carrocería, lo que evita la franja de suciedad en los bajos, algo que los propietarios del Tiguan notarán después de cada salida por caminos embarrados.

Calidad interior y ergonomía: ¿cuál tiene el mejor habitáculo?
El interior del Tucson luce mejor de noche. El panel de instrumentos digital sin marco con temas intercambiables y una amplia pantalla de infoentretenimiento integrada en la consola central crean un ambiente genuinamente premium en la oscuridad. Durante el día, la combinación de texturas plásticas, insertos de tela que acumulan polvo y molduras de plástico brillante con acabados metálicos resulta menos convincente: no transmite la sensación de lujo que sugieren las fotografías.
Dicho esto, la ergonomía del Tucson es en gran medida excelente:
- Abundantes mandos físicos de fácil uso repartidos por todo el habitáculo
- Controles de calefacción bien posicionados para los asientos delanteros y el volante
- Pantalla de infoentretenimiento de alta calidad con iconos nítidos y desplazamiento fluido
- Integración rápida y fiable de Android Auto y Apple CarPlay
- Sistema de navegación ágil
Los paneles táctiles de climatización y multimedia pueden resultar poco receptivos en ocasiones, lo que resulta frustrante en el uso diario.

El interior del Tiguan es más contenido, incluso algo sobrio. El panel de instrumentos se integra de forma algo incómoda en la cubierta sobre el volante, y el acabado de madera artificial no resulta convincente. Pero la ejecución general es más cuidada. La calidad de construcción es claramente superior y la atención al detalle en los elementos cotidianos se hace notar. Entre sus puntos fuertes destacan:
- Volante con calefacción de tres niveles (frente al modo único del Tucson, que con frecuencia resulta excesivamente caliente)
- Asientos delanteros con ajuste eléctrico y función de memoria tanto para el conductor como para el pasajero
- Pantalla táctil centrada con respuesta rápida al tacto
- Iconos de infoentretenimiento más grandes y coloridos, y emparejamiento más rápido con Android Auto / Apple CarPlay
La resolución de la pantalla del Tiguan se queda corta: el grano es claramente visible en el panel brillante. El cuadro de instrumentos digital lo compensa con una amplia variedad de opciones de visualización, incluido un mapa de navegación a pantalla completa. Los puntos negativos ergonómicos incluyen los controles de climatización táctiles y el reposabrazos regulable, que interfiere con la palanca de cambios y el selector de modo de conducción.

Comodidad de los asientos y visibilidad
Los dos crossovers ofrecen posiciones de conducción y experiencias en los asientos delanteros muy diferentes.
Asientos delanteros del Volkswagen Tiguan:
- Posición de conducción más baja con sensación más deportiva
- Excelente acolchado con zonas centrales blandas y laterales firmes: una combinación muy acertada
- Reposacabezas ajustables y soporte lumbar en múltiples direcciones
- Espejos retrovisores laterales ligeramente más pequeños, pero la mejor visibilidad trasera de los dos
Asientos delanteros del Hyundai Tucson:
- Posición de conducción más elevada y tradicional de crossover, ideal para la visibilidad en carretera
- Cojín cómodo con acolchado generoso, aunque el soporte lateral es escaso
- Buena visibilidad en todas las direcciones, aunque el limpiaparabrisas izquierdo no llega del todo hasta el pilar A
- Un inconveniente notable: los reposacabezas son incómodamente rígidos
Espacio en los asientos traseros: el Tucson gana con claridad
Aquí es donde las mayores dimensiones del Tucson resultan más rentables. Los pasajeros traseros disfrutan de:
- Amplias aperturas de puertas traseras sin interferencias del borde del techo ni del paso de rueda
- 11 cm de espacio para las rodillas detrás del asiento del conductor ajustado para una persona de 1,75 m
- 12 cm de espacio para la cabeza
- Un respaldo con gran reclinación: casi plano en su posición extrema
- Un túnel central amplio y plano, apto para un pasajero central
La parte trasera del Tiguan no es en absoluto estrecha, y la mayor altura de apertura de las puertas permite entrar sin agacharse demasiado. El asiento en sí es más blando y ancho a la altura de los codos. Pero las cifras son notablemente menores: 8 cm de espacio para las piernas y 9 cm para la cabeza. El respaldo se reclina solo ligeramente, el túnel central es alto y estrecho, y el respaldo plano carece de contornos. Una ventaja: el asiento trasero se desplaza hacia adelante para ampliar el espacio del maletero.

Rendimiento del motor: ambos con 150 CV, pero con sensaciones muy distintas
A pesar de compartir la misma potencia nominal, estos dos motores se comportan de forma completamente diferente.
El Tucson monta un cuatro cilindros de aspiración natural de 2.0 litros de la familia Smartstream de Hyundai, asociado a una transmisión automática de seis velocidades. Produce 150 CV, pero el par máximo es de tan solo 192 Nm, alcanzado a 4.500 rpm. El resultado es un motor que se siente perezoso a bajas y medias revoluciones, donde se desarrolla la mayor parte de la conducción cotidiana.
- 0–100 km/h: 12,1 segundos (oficial: 11,6 segundos)
- La respuesta del acelerador es inicialmente viva, pero luego se vuelve imprevisible
- La transmisión automática tarda en bajar de marcha, lo que dificulta las maniobras de adelantamiento
- No dispone de modo deportivo
El motor turboalimentado de 1.4 litros del Tiguan es una historia completamente diferente. Con 250 Nm disponibles desde tan solo 1.500 rpm, se siente vivo desde el primer momento en que se pone en marcha. Combinado con una caja de doble embrague DSG con control de lanzamiento completo, este conjunto transforma la experiencia de conducción.
- 0–100 km/h: 9,9 segundos (oficial: 9,8 segundos), casi 2 segundos más rápido que el Tucson
- Sin control de lanzamiento: 10,7 segundos, aún 1,5 segundos más rápido que el Hyundai
- Excelente respuesta del acelerador y comunicación con la caja de cambios
- Tira con fuerza en autopista hasta los 150 km/h
- Se comporta como un hatchback deportivo en ciudad
El inconveniente: los cambios de marcha bajo aceleración intensa pueden resultar bruscos, y el sonido del motor a plena carga recuerda al de una aspiradora funcionando a máxima potencia.

Comportamiento en carretera y dinámica de conducción
El Tiguan es claramente el crossover más orientado al conductor. Su dirección es precisa y bien ponderada, transmitiendo la información de la carretera sin resultar fatigosa. Toma las curvas con confianza, resiste los baches en medio de ellas y sigue de forma natural el radio exterior al frenar. En modo ESC Sport, incluso puede conseguirse un derrape controlado. En modo estándar, la electrónica gestiona de forma eficiente tanto el subviraje como el sobreviraje.
El Tucson se inclina más notablemente en curva y responde a las entradas de dirección de forma más lenta. En el límite, empuja la parte delantera hacia el exterior de forma suficientemente progresiva como para anticipar lo que ocurre, pero sin el sistema de estabilización activado, el subviraje es débil e ignora tanto las correcciones de dirección como las del acelerador. La electrónica no es aquí una opción; es imprescindible para mantener el control del vehículo.
Confort de marcha y ruido en carretera
Aquí es donde el Tucson sorprende de verdad. Su confort de marcha es sin duda su mayor virtud: una mejora enorme respecto a los crossovers anteriores de Hyundai. Gestiona los diferentes tipos de firme con una compostura impresionante:
- Absorbe los baches pequeños y medianos de forma casi silenciosa
- Supera las juntas del pavimento con suavidad, sin golpes secos
- Mucho menos balanceo sobre superficies onduladas en comparación con los Hyundai anteriores
- Puede mantener la velocidad en superficies irregulares donde otros crossovers tendrían que reducir
- Solo protesta ante los badenes tomados demasiado rápido o los baches de aristas pronunciadas a velocidad
El Tiguan muestra una compostura similar ante las imperfecciones suaves del pavimento, pero es más duro ante los irregulares típicos de la ciudad. Lo más reseñable es que la suspensión genera bastante ruido: traquetea ante casi cualquier bache y el ruido de rodadura en las juntas de hormigón puede llegar a ser verdaderamente molesto. Es un fallo inusual para un Volkswagen basado en la plataforma MQB.

Capacidad todoterreno
El Tiguan cuenta con una ventaja técnica en campo: mayor despeje al suelo y mejores ángulos de ataque y salida. Es menos propenso a rozar el suelo y más predecible en el barro, al menos mientras el control de tracción está activo. Con el programa de tracción todoterreno activado, supera situaciones de diagonalización de forma inmediata. Si se desactiva, patina sin control. La caja DSG es el punto débil en este terreno: ante un patinaje prolongado de las ruedas, acaba cortando la potencia para evitar daños.
El Tucson es más lento en el barro y pierde tracción con mayor facilidad, pero cuenta con una ventaja clave: un embrague trasero multidisco con bloqueo manual. Cuando las ruedas quedan en el aire, el Hyundai puede abrirse paso en situaciones de las que el Tiguan desistiría. Y tras un patinaje prolongado, el embrague coreano se mantiene en buen estado, aguantando mejor el estrés todoterreno sostenido.

Hyundai Tucson vs Volkswagen Tiguan: veredicto final
El nuevo Tucson ha dado un salto generacional real. Ya no es el segundón en esta comparativa: iguala o supera al Tiguan en varios aspectos significativos:
- Diseño exterior e interior más llamativo
- Mayor confort de marcha en carreteras del día a día
- Mayor espacio para los pasajeros traseros
- Sistemas de asistencia al conductor mejor calibrados, incluido un control de crucero adaptativo y un asistente de carril que podría dar lecciones a coches mucho más caros
- Mayor capacidad todoterreno en condiciones reales gracias al embrague trasero con bloqueo
Pero el Tiguan sigue conservando ventajas importantes que importan a los amantes de la conducción:
- Un motor turboalimentado notablemente más ágil y rápido
- Un chasis más preciso y mejor equilibrado
- Mayor calidad de construcción interior con detalles más cuidados
- Una experiencia de conducción globalmente más estimulante
Si priorizas el confort, el espacio y la relación calidad-precio, el Tucson es ahora una opción genuinamente atractiva que se defiende con solvencia frente a los rivales europeos. Si te importan más la dinámica de conducción y el refinamiento del tren motriz, el Tiguan sigue siendo la referencia en esta categoría, problemas de ruido aparte.
Este es un artículo traducido. Puedes leer el original aquí: https://www.drive.ru/test-drive/hyundai/volkswagen/618d333830bd69250e250fc8.html
Publicado Abril 21, 2022 • 10m para leer