El Rambler Model C de 1902 ocupa un lugar especial en los primeros años de la historia del automóvil estadounidense. Nacido de un imperio de bicicletas, moldeado por la ambición de un inmigrante y destinado a influir en generaciones de fabricantes, esta es la extraordinaria historia de cómo la marca Rambler dio el salto de dos ruedas a cuatro.

De las bicicletas a los caballos: los orígenes de la marca Rambler
El nombre Rambler no nació en el mundo del automóvil — nació con las bicicletas. La marca formaba originalmente parte de Gormully & Jeffery, un fabricante de bicicletas de Chicago que ocupaba el segundo puesto en Estados Unidos. La única empresa que producía más bicicletas en aquel momento estaba dirigida por Albert A. Pope, quien más tarde también pasaría a fabricar automóviles.
Thomas Buckland Jeffery, el hombre detrás del nombre Rambler, nació en Devonshire, Inglaterra. Emigró a Chicago a los 18 años y comenzó a trabajar en una empresa local que fabricaba componentes mecánicos para equipos astronómicos, incluidos telescopios. En 1878 ya había centrado toda su atención en las bicicletas, convirtiéndose en uno de los primeros empresarios del sector en el país. Ese mismo año registró la marca «Rambler», cuyo significado es «vagabundo» o «viajero».
Las bicicletas Rambler ganaron rápidamente fama por su resistencia y calidad, convirtiéndose en un nombre muy conocido entre los ciclistas estadounidenses. El negocio iba viento en popa — hasta que, de repente, Thomas Jeffery quedó fascinado por el automóvil.

El primer automóvil de Jeffery: una bicicleta sobre cuatro ruedas (1897)
Jeffery construyó su primer vehículo autopropulsado en 1897. Era un carruaje rudimentario impulsado por un motor monocilíndrico y suspendido mediante dos ballestas longitudinales situadas entre los ejes delantero y trasero. Bastaba una mirada para reconocer su origen en la fabricación de bicicletas.
Jeffery probó personalmente el vehículo por las carreteras de los alrededores de Chicago. Entre los hitos principales de aquel primer prototipo estuvieron:
- Septiembre de 1899 — Expuesto junto a bicicletas Rambler en la Exposición Internacional de Chicago.
- Noviembre de 1899 — Presentado en el primer Salón del Automóvil de Nueva York, esta vez sin bicicletas compartiendo el espacio.
Incluso entre los demás vehículos expuestos, el coche de Jeffery se defendía bien. Destacaba especialmente su motor de diseño propio — algo importante en una época en la que muchos competidores dependían de motores comprados a terceros.

El salto a la producción de automóviles a gran escala
En aquel momento Jeffery tenía otros dos prototipos prometedores en desarrollo: Model A y Model B. Pero el destino intervino cuando su socio de toda la vida, Phil Gormully, murió inesperadamente. Continuar con el negocio de bicicletas sin Gormully habría significado abandonar por completo sus ambiciones automovilísticas.
Jeffery tomó una decisión — eligió los coches. Esto fue lo que ocurrió después:
- Vendió su participación en el negocio de bicicletas de Chicago.
- Compró una antigua fábrica de bicicletas perteneciente a la quebrada Sterling Bicycle Co. en Kenosha, Wisconsin.
- Volvió a registrar la marca Rambler a su propio nombre, comprendiendo el valor comercial de una marca ya conocida.
- Dedicó el resto de 1900 y todo 1901 a reequipar la fábrica y adaptar sus diseños a la producción en serie.
En febrero de 1902, el primer Rambler Model C salió de la línea de producción y se puso a la venta.

¿Qué hacía único al Rambler Model C?
A comienzos del siglo XX, el diseño del automóvil todavía estaba en fase experimental. No existían normas consolidadas y cada fabricante iba inventando sus propias soluciones sobre la marcha. Algunas decisiones de ingeniería de Jeffery para el Model C pueden parecer extrañas según los criterios actuales.

Dirección: Mientras que los primeros Model A y Model B experimentales de Jeffery utilizaban un volante convencional sobre una columna inclinada, el Model C de producción empleaba una antigua palanca de dirección — una barra vertical en lugar de un volante.
Posición del conductor: En los prototipos, el conductor iba sentado a la izquierda. En el Model C de producción, sin embargo, pasó a la derecha — una decisión conservadora para la época.
Ubicación del motor: El hijo de Jeffery, Charles T. Jeffery, había colocado audazmente el motor delante en el Model A. Pero Thomas padre decidió mantenerlo bajo el asiento en el Model C, optando por una solución más prudente para el vehículo de producción.
Este enfoque conservador duró poco. En apenas un par de años, los Rambler evolucionaron rápidamente:
- El motor pasó a la parte delantera del vehículo.
- Un volante redondo convencional sustituyó a la palanca de dirección.
- El número de cilindros se duplicó de uno a dos — y luego volvió a duplicarse.
- La gama se amplió con prestigiosas limusinas y landaulets de varias plazas.

Una década de crecimiento y admiradores famosos
La primera década del siglo XX fue una etapa de crecimiento explosivo para Rambler. La producción aumentó, la gama se amplió y la ingeniería mejoró año tras año. La marca atrajo a algunos admiradores destacados:
- El presidente William Howard Taft — poseía y utilizaba un Rambler.
- Mark Twain — el legendario escritor estadounidense también fue propietario de un Rambler.
Varios empleados de Rambler acabarían haciendo historia del automóvil por derecho propio:
- Edward Jordan, responsable de ventas y publicidad para Jeffery, fundó más tarde Jordan Motor Car Company y llegó a ser conocido como una de las voces más románticas y literarias del marketing automovilístico temprano.
- Frederick S. Duesenberg, contratado como piloto de pruebas de fábrica en 1903, acabaría creando los legendarios automóviles Duesenberg — algunos de los coches más prestigiosos jamás fabricados en Estados Unidos.

Tragedia, transición y fin de una era
El 21 de marzo de 1910, Thomas Jeffery murió repentinamente mientras estaba de vacaciones en Pompeya, Italia. Su hijo Charles, de 34 años, tomó las riendas de la empresa y la impulsó con ambición:
- Añadió modelos de seis cilindros junto a la gama ya existente de cuatro cilindros.
- Desarrolló un camión con tracción a las cuatro ruedas y dirección en las cuatro ruedas que resultó de enorme valor en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial.
- En 1914 retiró el nombre Rambler y rebautizó tanto la empresa como sus vehículos como Jeffery en honor a su difunto padre.
Pero la historia de Charles también dio un giro dramático. En 1915, mientras cruzaba el Atlántico a bordo del RMS Lusitania durante un viaje de negocios a Europa, el barco fue alcanzado por un torpedo alemán frente a la costa de Irlanda. Charles sobrevivió — pero solo después de pasar cuatro angustiosas horas en el océano helado antes de ser rescatado.
La experiencia lo cambió profundamente. Perdió todo interés por las presiones del mundo empresarial, vendió la compañía y se retiró a la vida privada en Pensilvania, donde se convirtió en coleccionista de libros raros y autógrafos. Murió tranquilamente en 1935, con solo 59 años.

De Jeffery a Nash — y el regreso de Rambler
El nuevo propietario de la fábrica de Kenosha fue Charles W. Nash, antiguo presidente de General Motors, que había abandonado GM tras luchas internas de poder. Reorganizó la empresa como Nash Motors, una marca que sobrevivió hasta 1958.
Después, en 1950, el casi olvidado nombre Rambler regresó por sorpresa y volvió a aparecer en vehículos Nash. Esta segunda vida de la marca Rambler duró dos impresionantes décadas, llevando el nombre que Thomas Jeffery había creado originalmente para sus bicicletas hasta los años setenta.

El Rambler Model C de 1902 fue mucho más que un automóvil primitivo — fue el punto de partida de una historia que se extendería durante siete décadas, varias identidades de marca y algunos de los capítulos más dramáticos de la historia automovilística estadounidense.
Foto: Andrey Khrisanfov
Esta es una traducción. Puedes leer el artículo original aquí: El Rambler Model C de 1902 en el relato de Andrey Khrisanfov
Publicado Febrero 27, 2026 • 8m para leer